Somos como burbujas que flotan en un mar de mundos...
complejos átomos travestidos
chocando en la eléctrica incomprensión
que alienan el alma latente
y bucean en la ola más grande
que es la falta de AMOR...
El egoísmo es un demonio disfrazado de debilidad, ávida de compasión….que, como las arañas, una vez has caído en su tela….consigue que confundas tu cordura con la locura del portador.
Se disfraza de penurias, demandas, chantajes subliminales que van calando en el estómago….y la víctima al final muere, pensando que lo blanco es negro y el día noche, dudando de su existencia….alienándose bajo el poderoso veneno vampirizante del manipulador.
Recibo los balazos de ira
parada, sin defenderme....
dejando que traspasen mi alma
desgarren mis entrañas, quemen la carne
salgan por la espalda.....
conservando tan solo el olor chamuscado,
el dolor del impacto....
Dejando transcurrir el momento....
recomponiendo mi estructura, mercurio....
décimas de un termómetro
dispersas por la moqueta ,
que se vuelven a juntar.
Febril comparativa.....
Lo más penoso que puede pasar, es invertir tiempo en algo que pasa por tu vida sin aportar nada positivo....aunque hasta de esa experiencia se puede aprender...si se es capaz de destilar de la peor de las patatas un licor bebible...y saborear su amarga sensación aportándote la sabiduría para saber lo que no quieres volver a probar.
Hoy, he "rompío" a llorar, desconsolada entre tanta caja, tanta historia....Vida acumulada en bloques de cartón, sin poder llevarme nada conmigo hasta que en mi camino encuentre de nuevo el sitio, mi sitio...unas cuantas paredes que haga mías y ordene mis recuerdos nuevamente.
Qué quedarme, qué conservar....cada vez mi mochila es más pequeña y genuina.
No lo puedo evitar, se me van resbalando las emociones por la cara, inundándome los ojos de dolores....me siento en el suelo y me encuentro como un niño cansado ya de volver a construir la misma cosa con el Lego.
Fumo un cigarro intentando aplacar los nervios, sabiendo que ésta no es la última vez que voy a tener que mover, moverme y la espalda se resiente, gritándome ya insultante que no puede más. Pero sí puede....claro que puede y podrá.
Desperdigada yo, entre un trastero de un garaje, la terraza de mis padres....y un contenedor de basura, jajajajjajja. Al final siempre se acaban tirando cosas que hemos estado guardando durante años.....afanosamente.
El fin del principio, el principio del fin...un bucle ilimitado, libertad dolorosa y grandiosa de tener la capacidad aun de escoger....