contengo el cuerpo erguido
aproximo mi regazo
al canto de la mesa
y sin quererlo
me evado
entre sueños
noche intensa
los ojos se me cierran
los párpados me pesan
morfeo sobre ellos besa
y sin desvelarme siquiera
levito hasta mi lecho
donde acurruco las rodillas
contra mi pecho
y en el calor de mi manta
me dejo ir....
hacia el infinito letargo
que solo dura unas horas
más real que la vida misma
esa vida, la otra....
hasta mañana.
